Podrá el tiempo surcar mi rostro intacto,
debilitar mis venas la vejez,
podrá la tumba ser fiel a mi tacto
cuando el cuerpo repose de una vez.
Podrán arrebatarme de tu lado,
desgarrar mi piel con armas de acero,
podrán matarme de un golpe certero
que algo de mí jamás les será dado.
El no sanar tus labios agrietados
cuando en tu sed me implores suplicando,
sanar los tuyos con besos alados.
Seré por ti la tan lánguida luna
que con su pálida luz cada noche
a la musa de mis sueños acuna.
6/4/23
Un soneto lleno de ternura y de apasionados sentimientos. Eres increíble, amiguito.
ResponderEliminar