Ir al contenido principal

Color noche



La noche sola dormía
nadie quedaba en vilo
salvo ellos que al día
olvidaban lo vivido.

En la oscuridad ocultos
desataban sus cadenas
luchando contra el nudo
que aferraba sus penas.

La luna al sol acaricia
con dulzura, sin temor
desafiando a la inercia
que hace caer al telón.

Juntas sus almas yacían
el frío que fue el calor.
Pues a nadie ellos mentían,
sabían qué era el amor. 





                               Alex Dean.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Retorno

Temblando están las murallas se acerca el gran batallón,  de Ascalón a Galilea  el rugido se invocó. El mar se bate rabioso, todo tiembla en derredor ¡Arded, hijos de Amalec en las llamas del rencor! La Nación se ha levantado  el León se despertó  se avecina el rechinar de dientes y el dolor. Oh, David ha regresado se aproxima la legión  con sus cantos y trompetas y la rabia del gran Dios.                                                   עם ישראל חי

Libélulas Negras

Va perdiéndose la aurora en mis cálidos ensueños, la tristeza se asoma en cada uno de mis versos. Llora y llora la mañana al perderse sus luceros como el niño de la aljama  empujado al destierro. Siempre he amado el ocaso sus colores parturientos tiñen mi cabello áureo  de un tinte somnoliento. Son los días las cenizas viene la noche a mi encuentro, todo pasa y la vida es un rápido aleteo. El álamo un día erguido  ahora es solo un recuerdo, su grandeza se ha rendido al hálito de su tiempo. Una libélula negra sobrevuela mi desierto con sus alas ella espera que cese el rabioso viento. La marea ha despertado se acerca el fin certero y la tierra ha invocado  al ardor, su sino incierto.

Ardiente Naufragio

Hacia el ardiente naufragio cabalga mi fatua alma, las lágrimas ya no brotan toda luz yace apagada. Sólo queda el canto oscuro de las nanas que no callan empujando mi Destino hacia un día sin su alba ¿Tornarás alguna vez fiero y brillante mañana a entonar en mi nombre alguna hermosa palabra? Navegando en este mar se escapan mis esperanzas hacia el horizonte incierto donde cesen mis andanzas.                                                                                                                             Poema inédito de mi libro  Romancero del Príncipe