La noche sola dormía
nadie quedaba en vilo
salvo ellos que al día
olvidaban lo vivido.
En la oscuridad ocultos
desataban sus cadenas
luchando contra el nudo
que aferraba sus penas.
La luna al sol acaricia
con dulzura, sin temor
desafiando a la inercia
que hace caer al telón.
Juntas sus almas yacían
el frío que fue el calor.
Pues a nadie ellos mentían,
sabían qué era el amor.
Alex Dean.
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