Va perdiéndose la aurora en mis cálidos ensueños, la tristeza se asoma en cada uno de mis versos. Llora y llora la mañana al perderse sus luceros como el niño de la aljama empujado al destierro. Siempre he amado el ocaso sus colores parturientos tiñen mi cabello áureo de un tinte somnoliento. Son los días las cenizas viene la noche a mi encuentro, todo pasa y la vida es un rápido aleteo. El álamo un día erguido ahora es solo un recuerdo, su grandeza se ha rendido al hálito de su tiempo. Una libélula negra sobrevuela mi desierto con sus alas ella espera que cese el rabioso viento. La marea ha despertado se acerca el fin certero y la tierra ha invocado al ardor, su sino incierto.
Soy Alejandro Díaz-Delgado Menchero, autor del poemario "Romancero del Príncipe" ¿Os gustan los relatos, historias, poemas...? ¡Estás en el lugar indicado! Entrando aquí encontrarás infinidad de historias y poemas que pueden gustarte.