─¿Aquí otra vez?─ oí decir al camarero al verme entrar por la puerta. ─Sí, aunque me gustaría no estarlo. Entré en lo más profundo del local en busca de mi viejo compañero de juego, Karl, un hombre que o hacía magia, o “suerte” era su segundo nombre. ─¡Mira!─ exclamó─ Si es Marcos. Pensaba que el otro día te habrías dado por vencido─ se burló. ─Si me conocieras un poco, sabrías que yo nunca me doy por vencido. Me senté frente a él, tomé la baraja de cartas que había en el centro de la mesa y la repartí entre ambos. En su rostro asomaba una sonrisa, de esas que muestran que la victoria no es una posibilidad, sino un hecho. ─Bueno, joven. Nunca entenderé por qué sigues haciendo esto, pero no diré que me importune. ¿A quién le molesta ganarse cada noche un buen fajo de billetes? Era cierto que en las últimas partidas él había ganado, pero no podía olvidar el éxito que me llevó a sumergirme en esto. Tenía diecisiete años, necesitaba tener cierta independencia, pero ningún trabajo parecía i...
Soy Alejandro Díaz-Delgado Menchero, autor del poemario "Romancero del Príncipe" ¿Os gustan los relatos, historias, poemas...? ¡Estás en el lugar indicado! Entrando aquí encontrarás infinidad de historias y poemas que pueden gustarte.